INICIARSE EN EL MUNDO ECONÓMICO DE LOS CRÉDITOS

Tanto por medio de anuncios publicitarios en diferentes formatos, desde el anuncio televisivo hasta el buzoneo habitual o la recepción callejera de flyers y hojas informativas por parte de los profesionales de la publicidad, como por conocidos que nos han hablado de ellos, los créditos rápidos sin intereses ni comisiones están en boca de todos. Sin embargo, pocos son los que desconocen todos los tipos de créditos presentes en el mercado.

Cada vez son más habituales los casos de personas que se deciden a servirse de estos servicios con diferentes motivos: desde conseguir el financiamiento necesario para empezar una nueva vida con su incipiente negocio o conseguir el dinero para realizar un regalo o un viaje inolvidable que será recordado durante toda tu vida.

El sistema financiero español actual te permite servirte de diferentes ayudas para conseguir estos sueños, hacerlos más cercanos y viables para cualquier tipo de bolsillo. Pedir un crédito no debe de suponer ningún tipo de trauma: se trata de una acción habitual cada vez más utilizada por los españoles, bien sean préstamos a intereses, créditos sin comisiones o incluso ayudas del propio Estado. Siempre dependerá de las necesidades y cifras que necesites.

Una vez que ya has tomado la decisión, sólo queda seleccionar el lugar y analizar cada uno de los factores que te rodean y que rodean a la entidad de la que te servirás. Algunos de estos factores estarán vinculados a tu vida económica, desde las deudas que atesoras, los activos de los que dispones o los gastos fijos que mantendrás durante todo el proceso.

TIPOS DE FINANCIAMIENTO PRESENTES EN EL MERCADO ECONÓMICO

Los tipos de financiamiento presentes en el sistema económico actual ofrecen varias medidas para conseguir el dinero necesario para tus proyectos. Una de las más habituales es la que se refiere a las tarjetas de créditos, muy utilizadas para las adquisiciones a corto plazo gracias a su temporalidad. Este tipo de tarjetas están muy adentradas en el uso doméstico y son habituales las compras diarias bajo este método. Desde paseos por tiendas de moda a las compras mensuales en el supermercado más cercano a la vivienda, todos estos locales conocen el enorme uso que se hace de estas tarjetas que te permiten dispone de dinero a cualquier hora y lugar. Como nota aclaratoria, se trata de un dinero en propiedad presente en la cuenta bancaria personal sólo que la liquidación se realiza al recibir el sueldo del propietario de la tarjeta. En relación a este tipo de tarjetas surgen otro tipo de financiaciones por parte de las propias tiendas y grandes almacenes, las conocidas como tarjetas departamentales. Éstas solo pueden ser usadas en sus propios establecimientos y sirven para comprar todo tipo de productos en ellas. Incluso, en algunas compras de muchos dígitos, ofrecen nuevas vías de financiación y promociones exclusivas para sus clientes. Sin embargo, están lejos de ser prestamos con Asnef en minutos y de contar con sus beneficios.

Los préstamos personales son créditos abiertos, es decir, la compañía que lo emite no reclama el motivo de la petición por lo que se trata de una actividad cada vez más utilizada por los ciudadanos para conseguir dinero para todo tipo de actividades. Este tipo de préstamos te permite fraccionar la petición y, con ella, cerrar diferentes objetivos también. Son uno de los préstamos más fáciles de conseguir, por lo que previamente hemos comentado, y son ofrecidos tanto por entidades bancarias como por instituciones financieras y empresas dedicadas en exclusiva a ello (tal es el nicho de mercado). Al tener estas facilidades, muchas empresas realizan contratos fraudulentos o se amparan en fondos buitres: simplemente asegúrate de firmar con una empresa seria y, sobre todo, lee el contrato antes de firmarlo para evitar disgustos posteriores.

También encontramos los conocidos como créditos específicos, en clara diferencia con los anteriormente citados. Se trata de créditos ofrecidos por distintas instituciones en relación a financiaciones especializadas en ciertos aspectos comunes y habituales. Dentro de este grupo, por poner algunos ejemplos significativos, estarían los créditos ofrecidos para financiar la hipoteca de la última casa adquirida, pagar la matrícula universitaria o escolar de los hijos o ayudas automotrices. El objetivo ha de ser claro y conocido por la propia institución y tras la ayuda destinada, se tendrá que poder comprobar que, efectivamente, ese dinero fue destinado a la acción declarada. Todo gira en torno al objetivo marcado desde el principio y tanto el interés como la cantidad de dinero adquirida estará relacionada y vinculada a ella.

Otro de los créditos habituales son los conocidos como créditos de nómina, muy cercanos a los personales y utilizados principalmente por las entidades bancarias. En él, mediante el pago de la nómina dentro de la cuenta bancaria abierta se cerrará un acuerdo para descontar de la misma cada mes cierta cantidad.

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